jueves, 17 de noviembre de 2011

INNOVAR O MORIR

La tecnología ha ido avanzando a pasos de gigante, pero en lo que respecta a la educación, seguimos viviendo en la prehistoria.
Hoy en día, la enseñanza se ha visto envuelta por el ritmo elevado y competitivo de la sociedad. Esto ha provocado que nos encontremos ante un sistema educativo dominado por la cultura de rol, donde los políticos y los padres ejercen una gran presión sobre los profesores para elevar al máximo las posibilidades de éxito de los niños en los exámenes, complicando así el enseñar para la comprensión y provocando que los niños pasen a memorizar a expensas de la comprensión.
El sistema educativo actual, inclinado hacia la cantidad en vez de la calidad, anima a los profesores a emplear técnicas para enseñar basadas en las antiguas formas de enseñanza-aprendizaje. Por ello, son muchos los maestros que hacen una vida sedentaria en cuanto a la enseñanza, y son reacios en aprender nuevas técnicas que se ajusten al ritmo que llevamos gran parte de la sociedad, la sociedad de las nuevas tecnologías.
Como futuro maestro, creo que no debemos caer en ese sedentarismo y tenemos que ir creciendo día a día aprendiendo nuevas formas que nos ayuden a conseguir llegar a nuestros alumnos de la manera más eficaz para que ellos no pierdan las ganas de seguir aprendiendo. Por eso, las TICs son un buen sistema, tanto en el presente como en el futuro, para que los alumnos aprendan al mismo ritmo en el que nos movemos fuera del ámbito escolar, proporcionándoles así, unas mejores competencias para labrarse un buen futuro profesional.         

 

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